El fútbol antioqueño y colombiano despide a Óscar Emilio Aristizábal Botero, entrenador y formador de talentos, quien falleció el lunes 20 de julio a los 71 años mientras dirigía un entrenamiento personalizado en una cancha del barrio Boston, en Medellín. Según se informó, la causa fue un infarto.
Más de cinco décadas dedicadas al fútbol
Nacido en Medellín el 25 de septiembre de 1954, Aristizábal construyó una carrera que trascendió generaciones. Entre 1972 y 1987 dirigió equipos del popular Torneo del Pony Fútbol, semillero tradicional del fútbol antioqueño, antes de dar el salto a las divisiones menores de clubes profesionales.
En 1988 llegó al Deportivo Independiente Medellín, donde durante cuatro temporadas fue coordinador de las divisiones menores. Su primera experiencia como técnico en el fútbol profesional llegó en 1992, al frente del Deportivo Rionegro en la segunda división. Entre 1993 y 1995 repitió su labor como formador, esta vez en Atlético Nacional, y en 2004 asumió la dirección técnica de Atlético Bucaramanga.
Su carrera también tuvo una etapa internacional: dirigió a la selección de Panamá, tuvo pasos por el fútbol de Bolivia y dirigió durante dos temporadas al Emirates Club en los Emiratos Árabes Unidos.
Su huella en el Valledupar FC
De regreso en Colombia, Aristizábal dirigió nuevamente al Deportivo Rionegro hasta 2008 y más adelante pasó por el banquillo del Envigado FC. Sin embargo, fue en el Valledupar FC donde dejó una de sus marcas más importantes: dirigió al equipo en las temporadas 2010 y 2016, y tras la campaña de 2017 asumió como mánager del club profesional, cargo que ocupó hasta su fallecimiento, liderando procesos de formación de jugadores.
El recuerdo de sus dirigidos
Su legado como mentor de jóvenes talentos de la comuna 9, en el sector de Buenos Aires de Medellín, fue destacado por varios de sus exdirigidos. El exfutbolista Alexánder “Pelusa” Orrego, uno de los jugadores a los que Aristizábal llevó al DIM y luego a Atlético Bucaramanga, lo recordó como un maestro y lamentó profundamente su partida.
José Ruiz, funcionario de la Liga Antioqueña de Fútbol, lo describió como un técnico apreciado por su calidad profesional, su señorío y su amabilidad.
En los últimos años, ya alejado del fútbol profesional, Aristizábal se mantenía activo con su club aficionado La 9-9, con el que participaba en torneos departamentales en las categorías Sub-15 y Sub-16, fiel a su vocación como formador hasta el final.
Sus exequias se realizarán este jueves en Medellín.
Fuente: www.diariodeportes.com.co

