El Diálogo Nacional

Por: Roberto Rafael Rosania

El pueblo colombiano eligió a Gustavo Petro, con más de 11 millones de votos, sobre 10 millones 500 mil votos, que sacó el ingeniero Rodolfo Hernández. Eso fue así y punto. La ventaja fueron aproximadamente unos 700 mil votos y algo más. Tampoco fue holgada en términos matemáticos, pero fue el ganador y eso democráticamente hay que aceptarlo, mal perdedor el que no admita el triunfo de Petro.

Como también en una democracia restringida, como la nuestra, hay que darle garantías a la oposición encabezada por el Centro Democrático, el partido de Uribe Vélez, Miguel Uribe Turbay, María Fernanda Cabal y otros dirigentes que todavía no han asomado la cabeza desde sus madrigueras. Petro, les salió con la brillante propuesta  del Diálogo Nacional, que planteó el fundador y jefe del M-19 Jaime Bateman Cayón, en el año 1982, cuando llega a la presidencia del país, el gobierno conservador de Belisario Betancur Cuartas, y Batman muere el 28 de marzo del año 1984, y el M-19, dio a conocer con Iván Marino Ospina bajo el gobierno conservador de Belisario Betancur Cuartas, la propuesta del Diálogo Nacional, qué fue tan acertado que Bateman, un samario, fuera de serie, que logró con esa propuesta de ‘sancocho nacional’ puso a pensar al país.

Y el flaco Bateman, emprendió a través de los grandes medios, que lo entrevistaban en el monte, recuerdo a Fernando González Pacheco, Germán Castro Caicedo, Ramón Jimeno, Margarita Vidal, Juan Guillermo Ríos, Antonio Morales Riveira, Enrique Santos Calderón, Antonio Caballero, Daniel Samper, éstos últimos fueron acusados por culpa de Bateman, los “guerrilleros del Chicó” por la cúpula militar del momento, que sindicaron a Gabriel García Márquez, de ser parte o ideológo del M-19 y quien tuvo que salir del país, despavoridamente para México, cuando supo que el gobierno liberal de Julio César Turbay, lo iba agarrar, con el argumento falso, que él patrocinaba al M-19 y la revista Alternativa que dirigía Enrique Santos Calderón.

Entre otras cosas, Gabo se fue y más nunca regresó a Colombia. Turbay, le pegó el peor susto de su vida. A Gabo, le gustaba la idea del “Diálogo Nacional” para exterminar la guerra del país. Recuerdo que el gobierno de Belisario Betancur, firmó unos acuerdos y una tregua del cese al fuego, para que como primer paso, los voceros del M-19, como Antonio Navarro Wolf, Andrés Almarales Manga y Alfonso Jacquin Gutiérrez, salieran a explicar al país, en qué consistía el famoso “sancocho nacional” del M-19, en las principales ciudades del país.

Eso tomó tanta fuerza que el gobierno, fue quitando las garantías en materia de seguridad, y los voceros de ésta agrupación se tuvieron que replegar en el monte. Fue una decepción más para la paz del país, en ese histórico momento. Hoy, con la presidencia de Petro, se vuelve a hablar del  “Diálogo Nacional” nuevamente, para que todos los actores de ésta nación, vuelvan a hablar de paz, para mí una oportunidad de oro, para exterminar la guerra de una vez por todas. Como diría el inmolado dirigente liberal Luis Carlos Galán, ahora o nunca. Un país de 200 años en guerra como Colombia, jamás podrá pensar en llegar al progreso y desarrollo, porque las generaciones futuras, estarían condenadas a la guerra.

Indudablemente, que todos los proyectos para a hacer la ‘revolución pacífica’ que pretende adelantar Petro, comienzan por el Congreso de la República. Proyectos como la reforma tributaria, la liquidación y desmonte de las Eps, el proceso de Paz con el Eln, liquidar la Procuraduria General de la Nación, de la cual quedó Petro, con muchos temores a raíz de su destitucion fulminante que le propinó Alejandro Ordóñez, siendo alcalde de Bogotá. El proyecto que le encomendó a Cecilia López, la Reforma Agraria, donde Petro, tiene cifradas sus esperanzas para modernizar el campo y ponerlo a producir y se convierta en un filón en el desarrollo del país.

La polémica política del petróleo, en el sentido, que dice Petro de desmontar las exploraciones de petróleo, aduciendo que, con las que se están desarrollando es suficiente, a lo que no ha encontrado un consenso en el país. El próximo Ministro de Hacienda José A.Ocampo, dio unas declaraciones alentadoras donde ellos habían replanteado esa medida de suspender las exploraciones de petróleo y el desmonte del Esmad de la policía.

El Diálogo Nacional, cuando lo propuso Jaime Bateman, decía que era como un Sancocho, donde a cada quien le tocaba poner una yuca, la carne, el ñame, una olla, la papa, y listo, esa era la paz, donde cada uno aporta para que sea un proceso paz exitoso. Bienvenido el Diálogo Nacional o el Sancocho de Gustavo Petro.

Redacción Caribe Radio Online

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