El futbolista del PSG respeta la jerarquía de Hugo Lloris, pero si el guardameta dejase la selección se ve preparado para asumir esa responsabilidad.
Mbappé fue el rey sin corona del Mundial de Qatar. Pese a la derrota ante Argentina en la final, se confirmó como la gran referencia de una selección capitaneada desde hace muchos años por Hugo Lloris. Sin embargo, a sus 36 años el arquero del Tottenham está probablemente ante sus últimos pasos como internacional y el futbolista del PSG está preparado para asumir esa responsabilidad. Respeta la jerarquía, pero quiere el brazalete.
Con sus tres goles contra Argentina, Mbappé se cargó al equipo a sus espaldas en un ejercicio de autoridad manifiesta. Fue un torbellino incontrolable. Nada tuvo que ver con el futbolista con semblante deprimido de la pasada Eurocopa, eliminado a las primeras de cambio ante Suiza. Ese resultado, sumado a los comentarios despiadados que recibió por parte de sus propios compatriotas, le hicieron replantearse el futuro en la selección. Al final siguió.
Mbappé ha liderado al equipo dentro y fuera de la cancha: “Volveremos”, escribió en sus redes sociales, convencido de que habrá una reválida. Hoy, que cumple 24 años, se siente interpelado a guiar nuevamente a la selección a lo más alto: “En 2018 no era el mismo jugador ni su carácter era el de ahora”, explicó Griezmann durante este Mundial. Varane, otro de los veteranos del grupo, lo tiene claro: “Ha evolucionado”, añadió.
Dos futbolistas, el del Atlético de Madrid y el del Manchester United, que también podrían aspirar a llevar el brazalete de capitán. Por rendimiento y por galones. Incluso Giroud si decidiera continuar en la selección. Sin embargo, cualquiera da por sentado que una vez se retire Lloris, Mbappé está llamado a ser el auténtico líder en Francia. El hombre que planteó un pulso al presidente por los derechos de imagen. El jugador que quiere volver a ser campeón del mundo.
Fuente: www.mundodeportivo.com

